Dr. Pedro Delgado, gastroenterólogo

Diverticulosis: síntomas, diagnóstico y tratamiento

La diverticulosis es la presencia de pequeñas bolsas o divertículos en la pared del colon. A menudo se descubre por casualidad y no causa síntomas. No es lo mismo que diverticulitis: esta aparece cuando se inflaman los divertículos.

El manejo depende de si el hallazgo es asintomático, hay molestias que necesitan estudio o aparecen complicaciones como inflamación o sangrado.

¿Qué son los divertículos del colon?

Son pequeñas bolsas que se forman en zonas de la pared del intestino grueso. Se encuentran con frecuencia en el colon sigmoide, en el lado izquierdo del abdomen, aunque pueden aparecer en otros segmentos. La presencia de estas bolsas se denomina diverticulosis.

Un informe que menciona divertículos no implica una infección activa ni una necesidad automática de antibióticos o cirugía. Muchos pacientes nunca desarrollan una complicación. Tampoco deben atribuirse todas las molestias abdominales a un hallazgo incidental.

La enfermedad diverticular es un término más amplio para las manifestaciones relacionadas con los divertículos. Si se inflaman hablamos de diverticulitis; si se produce una hemorragia, esta puede aparecer incluso sin inflamación.

Los divertículos no son pólipos del colon ni son, por sí mismos, un cáncer. No obstante, la sangre en las heces, la anemia o un cambio persistente del ritmo intestinal necesitan estudio y no deben darse por explicados únicamente por la diverticulosis.

Diverticulosis, diverticulitis y sangrado: diferencias

Distinguir estas situaciones evita tratamientos innecesarios y ayuda a reconocer cuándo la valoración es urgente.

Qué cambia cuando los divertículos causan problemas
Situación Qué sucede Orientación general
Diverticulosis sin síntomas Hay bolsas en la pared del colon, sin inflamación activa. Hábitos saludables y controles por otras indicaciones, no antibióticos rutinarios.
Molestias persistentes Dolor o cambios intestinales que pueden tener varias causas. Valoración clínica antes de atribuirlos a los divertículos.
Diverticulitis Inflamación, con dolor abdominal y a veces fiebre. Evaluación del episodio y de posibles complicaciones; tratamiento según gravedad.
Hemorragia diverticular Sangrado que puede ser abundante y no siempre produce dolor. Atención urgente si es importante o se acompaña de mareo o debilidad.

¿Por qué aparece la diverticulosis?

Su desarrollo es multifactorial. Intervienen cambios de la pared intestinal y de la motilidad, la edad y la predisposición individual. Es más frecuente a medida que se envejece, pero también puede encontrarse en personas más jóvenes.

No es correcto reducirla a «falta de fibra» ni culpar al paciente por haberla desarrollado. La relación entre dieta y formación de divertículos no permite establecer una causa única. Sí conviene revisar hábitos que favorecen la salud intestinal y el riesgo de complicaciones.

Evitar el tabaco, mantener actividad física y abordar el exceso de peso forman parte de la prevención general. Si hay obesidad, el tratamiento debe adaptarse a la situación clínica, no limitarse a una recomendación genérica de adelgazar.

Algunos medicamentos, incluidos determinados antiinflamatorios, pueden influir en el riesgo de complicaciones. Comenta su uso frecuente con el médico. No suspendas una aspirina u otro tratamiento prescrito por tu cuenta.

Síntomas: cuándo consultar y cuándo acudir a urgencias

La diverticulosis suele ser asintomática. Si hay dolor intermitente, estreñimiento, diarrea o hinchazón, el especialista debe valorar otras explicaciones. Los síntomas se pueden solapar con trastornos funcionales, inflamación intestinal y otras enfermedades.

Una diverticulitis puede causar dolor persistente, con frecuencia en la zona inferior izquierda del abdomen, sensibilidad al tocar, fiebre, náuseas o cambios en las deposiciones. No se confirma únicamente por la localización del dolor: hacen falta valoración y, cuando corresponde, pruebas.

Busca atención urgente ante dolor intenso o que empeora, fiebre con importante deterioro, abdomen rígido, vómitos persistentes, imposibilidad de beber, distensión con ausencia de gases o heces, desmayo o sangrado abundante. El umbral de consulta debe ser especialmente prudente si hay inmunosupresión o fragilidad.

El sangrado y los cambios del hábito intestinal no se deben normalizar por tener divertículos conocidos. La pérdida de peso inexplicada o la anemia persistente requieren estudio dirigido, aunque no haya dolor.

Diagnóstico: ¿colonoscopia o TAC?

Los divertículos se pueden descubrir durante una colonoscopia realizada por cribado, sangrado u otra indicación. La exploración también permite buscar otras causas de los síntomas y detectar lesiones de la mucosa.

Si se sospecha una diverticulitis aguda, la prioridad cambia: la valoración clínica, los análisis y las pruebas de imagen, especialmente el TAC cuando está indicado, ayudan a confirmar el diagnóstico y valorar abscesos, perforación u otras complicaciones. La colonoscopia no suele ser la prueba inicial durante la inflamación aguda.

Tras recuperarse, el médico decide si conviene estudiar el colon, teniendo en cuenta la gravedad del episodio, las señales de alarma y si existe una colonoscopia reciente de calidad. No toda diverticulosis incidental exige repetir colonoscopias por sí sola.

La página de pruebas y técnicas digestivas explica cómo se complementan las exploraciones. Ver bolsas en el colon y diagnosticar una inflamación aguda son preguntas clínicas diferentes.

Infografía de un hombre con molestias abdominales y esquemas de divertículos, diverticulitis y alimentación

Relación clínica: hallazgo, prueba y tratamiento

La prueba y la fase siguiente dependen del problema que se esté investigando. No todas las personas con divertículos siguen estos pasos.

Qué pruebas ayudan en cada situación
Situación clínica Prueba y posible actuación Qué viene después
Hallazgo sin síntomas Divertículos vistos en una colonoscopia o imagen por otra indicación. Hábitos saludables; no se eliminan las bolsas mediante colonoscopia.
Dolor o cambios intestinales persistentes Historia clínica y pruebas seleccionadas para descartar otras causas. Tratamiento según el diagnóstico, evitando atribuir todos los síntomas al hallazgo.
Sospecha de diverticulitis aguda Exploración, análisis e imagen; TAC cuando corresponde. Tratamiento según gravedad; valoración hospitalaria si hay complicaciones.
Sangrado importante Estabilización y localización del sangrado; tratamiento endoscópico cuando es posible. Otras técnicas o cirugía si el sangrado no se controla; seguimiento individual.

Tratamiento de la diverticulosis y de sus complicaciones

Diverticulosis sin molestias

Habitualmente no necesita un tratamiento farmacológico específico. No hay que tomar antibióticos para un hallazgo asintomático ni operar de forma preventiva a todas las personas con divertículos. El manejo del estreñimiento, si existe, se adapta a cada caso.

Diverticulitis

El tratamiento depende de la intensidad, las enfermedades asociadas y la presencia de complicaciones. No todos los episodios leves requieren antibióticos; tampoco debe decidirse evitarlos sin valoración médica. Los pacientes con mayor riesgo o complicaciones pueden necesitar ingreso, antibióticos y otras actuaciones.

Un absceso puede requerir drenaje y algunas perforaciones, obstrucciones o fístulas necesitan cirugía. La decisión ante episodios recurrentes se individualiza: no se basa únicamente en contar cuántas veces ha ocurrido.

Hemorragia diverticular

Si el sangrado es relevante, primero se valora su repercusión y se estabiliza al paciente. En casos seleccionados, localizar la lesión permite tratarla durante la colonoscopia. Si no es posible controlarlo, pueden hacer falta radiología intervencionista o cirugía. No se extirpan todos los divertículos como si fueran pólipos.

La guía NICE sobre enfermedad diverticular diferencia el manejo del hallazgo asintomático, la inflamación y las complicaciones.

Ilustración del colon con divertículos y detalle ampliado de las bolsas en la pared intestinal

Alimentación: fibra, agua, semillas y frutos secos

Fuera de un episodio agudo, suele recomendarse una alimentación equilibrada con alimentos ricos en fibra: fruta, verdura, legumbres y cereales integrales. Si consumes poca fibra, aumentarla gradualmente ayuda a tolerarla mejor. La cantidad de líquidos debe adaptarse si tienes restricciones por enfermedad renal o cardiaca.

No es necesario prohibir de forma rutinaria semillas, frutos secos o palomitas por tener diverticulosis. Las restricciones se ajustan a la tolerancia personal, alergias u otras enfermedades, no al miedo a que esos alimentos entren en los divertículos.

Si hay una diverticulitis aguda, las indicaciones de alimentación pueden ser distintas y temporales. Sigue el plan del equipo médico y consulta si no puedes beber o empeoras; no prolongues por tu cuenta dietas muy restrictivas.

La fibra no hace desaparecer las bolsas y no garantiza que nunca se inflamen. Tampoco hay fundamento para anunciar una dieta «curativa» de la diverticulosis. La información de NIDDK sobre alimentación y enfermedad diverticular explica estas diferencias.

Seguimiento y vida cotidiana

Si no hay síntomas, normalmente se puede mantener la actividad cotidiana. Consulta si aparecen molestias nuevas, evita la automedicación y conserva los informes. Los controles de prevención del cáncer de colon siguen dependiendo de tu edad, antecedentes y resultados previos; tener divertículos no los sustituye.

Valoración de diverticulosis en Extremadura

El Dr. Pedro Genaro Delgado Guillena es especialista en Aparato Digestivo y endoscopia avanzada, doctor por la Universitat de Barcelona y colegiado 06-2851974. La consulta permite revisar si un hallazgo incidental explica realmente los síntomas y qué exploraciones son necesarias.

Para la valoración desde Badajoz, Villanueva de la Serena, Mérida o Don Benito, aporta el informe de colonoscopia o TAC, los análisis y los tratamientos utilizados en episodios anteriores. Consulta la información de cita y consulta y su trayectoria profesional; no se presupone disponibilidad de todas las pruebas en todas las localidades.

Esta guía pertenece al índice de patologías digestivas. Puedes ampliar información en la guía de enfermedad diverticular de NIDDK.

Contenido revisado por el Dr. Pedro Delgado. Especialista en Aparato Digestivo y Endoscopia Digestiva Avanzada, Doctor (PhD) Cum Laude por la Universitat de Barcelona y coautor de la Guía ESGE 2025 de la Sociedad Europea de Endoscopia Digestiva.

Preguntas frecuentes
sobre Diverticulosis del colon

¿Diverticulosis y diverticulitis son lo mismo?

No. Diverticulosis significa tener pequeñas bolsas en la pared del colon. Diverticulitis es su inflamación y puede requerir tratamiento específico. El sangrado diverticular también puede aparecer sin inflamación.

¿La diverticulosis puede no causar síntomas?

Sí. A menudo se descubre por casualidad. Si hay dolor, hinchazón o cambios intestinales, conviene estudiar otras causas antes de atribuir todos los síntomas a los divertículos.

¿Debo evitar semillas y frutos secos?

No se recomienda prohibirlos de forma rutinaria por tener diverticulosis. La alimentación se adapta a la tolerancia personal y a otras enfermedades; durante una diverticulitis aguda puede haber indicaciones temporales diferentes.

¿La diverticulosis necesita antibióticos?

Un hallazgo sin síntomas no requiere antibióticos rutinarios. En una diverticulitis la decisión depende de la gravedad, los factores de riesgo y las complicaciones; no debe tomarse mediante automedicación.

¿La colonoscopia elimina los divertículos?

No. No se retiran como los pólipos. La colonoscopia puede mostrar los divertículos, investigar otras causas de síntomas y, en casos seleccionados, localizar y tratar un sangrado.

¿Se hace colonoscopia durante una diverticulitis aguda?

No suele ser la prueba inicial durante la inflamación aguda. La valoración clínica, los análisis y las pruebas de imagen ayudan a confirmar el episodio. Después de la recuperación se decide si procede estudiar el colon.

¿Qué señales requieren atención urgente?

Dolor intenso o creciente, fiebre con deterioro importante, vómitos persistentes, imposibilidad de beber, abdomen rígido, distensión sin expulsar gases o heces, desmayo o sangrado abundante requieren atención urgente.

¿Tener divertículos significa que tengo cáncer?

No. Los divertículos no son por sí mismos un cáncer. Sin embargo, anemia, sangre en las heces, pérdida de peso inexplicada o cambios intestinales persistentes requieren estudio y no deben atribuirse automáticamente a la diverticulosis.

Una decisión adaptada a tu caso

Revisar los informes y los antecedentes permite elegir las pruebas y el tratamiento que realmente necesitas.