Esofagitis: síntomas, causas, tratamiento y seguimiento
La esofagitis es una inflamación del esófago que puede causar ardor, dolor al tragar o sensación de atasco. En este artículo le explico cómo distinguir sus causas y qué cambia en el tratamiento: no toda inflamación se debe al reflujo ni se resuelve únicamente reduciendo el ácido. El informe de la gastroscopia y, cuando corresponden, las biopsias ayudan a decidir cómo tratarla y comprobar la recuperación. Si un alimento queda atascado y no puede tragar saliva, necesita atención urgente.
Qué significa tener esofagitis y por qué no siempre se debe al reflujo
La esofagitis es la inflamación del revestimiento interno del esófago, el conducto que lleva los alimentos desde la boca hasta el estómago. Puede producir erosiones, úlceras o cambios que solo se reconocen al estudiar biopsias. El nombre describe la lesión, pero no explica por sí solo su causa ni permite elegir un tratamiento.
El reflujo es una causa frecuente, aunque no la única. La hernia de hiato puede favorecer el reflujo, pero no equivale por sí sola a una esofagitis. También hay esofagitis eosinofílica, lesiones por medicamentos e infecciones. Por eso, si un informe dice «esofagitis», lo siguiente que necesito conocer es qué aspecto tiene la mucosa, dónde están las lesiones, si se tomaron biopsias y qué síntomas presenta.
Puede existir reflujo gastroesofágico sin inflamación visible y puede haber esofagitis sin que el ácido sea el responsable. En esta página me centro en la inflamación y su recuperación; el estudio del reflujo se desarrolla en su guía específica.
Qué síntomas de esofagitis conviene reconocer
La esofagitis puede causar dolor al tragar, dificultad para que pase la comida y ardor detrás del esternón. La intensidad de las molestias no permite medir con precisión la gravedad de la lesión.
- Odinofagia: dolor al tragar líquidos o alimentos.
- Disfagia: sensación de que el alimento baja con dificultad o se queda detenido.
- Ardor o dolor retroesternal: molestias detrás del esternón, a veces relacionadas con las comidas.
- Impactación alimentaria: un bocado queda atascado y no progresa.
Algunas personas se adaptan sin darse cuenta: mastican durante mucho tiempo, evitan carne o pan, comen muy despacio o necesitan beber para ayudar a que pase cada bocado. Aunque estas estrategias reduzcan los episodios, conviene explicarlas en la consulta porque pueden ocultar una dificultad real para tragar.
Los síntomas se parecen a los de otras enfermedades. Un dolor torácico nuevo o intenso no debe atribuirse automáticamente al esófago, especialmente si se acompaña de falta de aire, sudor frío o malestar: requiere valoración urgente para descartar otras causas.
Qué causas de esofagitis cambian el tratamiento
Identificar la causa evita tratar todas las esofagitis como si fueran acidez. La historia de medicamentos, alergias, defensas bajas y síntomas orienta qué hay que investigar.
| Tipo | Qué lo caracteriza | Qué cambia en el manejo |
|---|---|---|
| Por reflujo | Lesión relacionada con el ascenso del contenido gástrico. | Reducir la exposición al ácido y valorar la cicatrización según la gravedad. |
| Eosinofílica | Inflamación de mecanismo inmunológico, asociada con frecuencia a dificultad para tragar. | Biopsias y tratamiento antiinflamatorio o dietético individualizado. |
| Por medicamentos | Daño por contacto de un comprimido o cápsula con la mucosa. | Revisar el fármaco y su forma de administración con el profesional que lo prescribe. |
| Infecciosa | Infección, sobre todo en personas con defensas reducidas. | Identificar el microorganismo y utilizar el tratamiento específico. |
La lesión por pastillas puede relacionarse con determinados antibióticos, antiinflamatorios u otros fármacos, especialmente cuando quedan retenidos. No suspenda por su cuenta un tratamiento necesario. La información clínica de MedlinePlus sobre esofagitis recoge estas causas y la importancia de distinguirlas. Existen otras menos frecuentes, como lesiones por radioterapia o sustancias corrosivas, que requieren un manejo específico.
Cómo se confirma la esofagitis y cuándo hacen falta biopsias
🟧 La gastroscopia permite observar el esófago y tomar muestras cuando es necesario aclarar la causa. Antes de indicarla, valoro los síntomas, su duración, los tratamientos utilizados y los signos de alarma.
🟧 Las biopsias son especialmente importantes cuando se sospecha esofagitis eosinofílica o infecciosa. En la eosinofílica, el esófago puede parecer normal: una exploración sin lesiones llamativas no la excluye si no se han obtenido muestras adecuadas.
🟧 La guía del American College of Gastroenterology de 2025 combina síntomas de disfunción esofágica, al menos 15 eosinófilos por campo de gran aumento en las biopsias y valoración de otras causas. Recomienda obtener al menos seis muestras de dos niveles del esófago. Una cifra aislada no sustituye a interpretar el conjunto.
🟧 Los medicamentos y los cambios dietéticos pueden modificar los resultados. Antes de una exploración le indicaré cómo preparar el estudio; no retire omeprazol, corticoides ni alimentos por iniciativa propia. La preparación y el procedimiento se explican en gastroscopia.
Cómo se confirma la esofagitis y cuándo hacen falta biopsias
🟧 La gastroscopia permite observar el esófago y tomar muestras cuando es necesario aclarar la causa. Antes de indicarla, valoro los síntomas, su duración, los tratamientos utilizados y los signos de alarma.
🟧 Las biopsias son especialmente importantes cuando se sospecha esofagitis eosinofílica o infecciosa. En la eosinofílica, el esófago puede parecer normal: una exploración sin lesiones llamativas no la excluye si no se han obtenido muestras adecuadas.
🟧 La guía del American College of Gastroenterology de 2025 combina síntomas de disfunción esofágica, al menos 15 eosinófilos por campo de gran aumento en las biopsias y valoración de otras causas. Recomienda obtener al menos seis muestras de dos niveles del esófago. Una cifra aislada no sustituye a interpretar el conjunto.
🟧 Los medicamentos y los cambios dietéticos pueden modificar los resultados. Antes de una exploración le indicaré cómo preparar el estudio; no retire omeprazol, corticoides ni alimentos por iniciativa propia. La preparación y el procedimiento se explican en gastroscopia.
Qué significan los grados A, B, C y D de esofagitis
La clasificación de Los Ángeles describe la extensión de las erosiones producidas por el reflujo. No se utiliza para graduar todas las causas de esofagitis ni equivale a una clasificación de cáncer.
| Grado | Qué describe el informe | Cómo se interpreta |
|---|---|---|
| A | Erosiones de hasta 5 mm que no unen las cimas de dos pliegues. | Lesión de extensión limitada; debe interpretarse junto con los síntomas y el contexto. |
| B | Alguna erosión mayor de 5 mm, sin unir las cimas de dos pliegues. | Mayor extensión que el grado A. |
| C | Erosiones que unen pliegues y afectan a menos del 75 % de la circunferencia. | Esofagitis grave que requiere un plan de tratamiento y seguimiento. |
| D | Erosiones que afectan al menos al 75 % de la circunferencia. | La forma más extensa de esta clasificación. |
No debe deducirse el grado por cuánto arde ni compararlo con el de otra persona. El informe endoscópico ayuda a decidir el tratamiento y si conviene repetir la exploración.
Cómo se trata la esofagitis según su origen
⬛ El tratamiento busca curar la inflamación y controlar lo que la provoca. En la esofagitis por reflujo suelen utilizarse inhibidores de la bomba de protones, con una pauta ajustada a la lesión y a la respuesta. Los antiácidos pueden aliviar molestias, pero no sustituyen un tratamiento indicado para cicatrizar.
⬛ En la esofagitis eosinofílica se valoran inhibidores de la bomba de protones, corticoides tópicos deglutidos o una dieta de eliminación supervisada; determinados pacientes requieren otras opciones especializadas. La elección se comparte con el paciente y la respuesta se comprueba con síntomas, endoscopia y biopsias. Encontrarse mejor no siempre significa que la inflamación haya desaparecido.
⬛ Si la causa es un medicamento, se revisan alternativas, formulación y administración. Si existe infección, el tratamiento se dirige al microorganismo. Los antibióticos o antifúngicos no sirven para cualquier esofagitis y no deben iniciarse sin diagnóstico.
⬛ La dilatación solo tiene sentido si existe un estrechamiento que lo justifique; no cura por sí sola la inflamación. La cirugía tampoco es el tratamiento habitual de una esofagitis aislada. Las opciones antirreflujo pertenecen al manejo de una ERGE objetivada y seleccionada.
Cuánto tarda en mejorar y cuándo hay que revisar la cicatrización
La recuperación depende de la causa y de la gravedad: mejorar el dolor y cicatrizar la mucosa no son exactamente lo mismo. En la esofagitis por reflujo suelen plantearse tratamientos iniciales de varias semanas; alrededor de ocho semanas es un plazo habitual de valoración, no una garantía individual.
Las recomendaciones de la ACG sobre ERGE destacan la necesidad de mantenimiento en las formas graves C y D y de comprobar la curación cuando corresponde. La inflamación intensa puede dificultar la valoración de un posible Barrett hasta que la mucosa cicatrice.
Si no mejora, antes de aumentar tratamientos reviso la toma correcta, la causa y la posibilidad de otro diagnóstico. El seguimiento de una esofagitis eosinofílica es diferente y suele necesitar controles objetivos. No interrumpa una pauta de mantenimiento solo porque haya dejado de notar ardor.
Qué relación tiene la esofagitis con la estenosis y el Barrett
La inflamación, el estrechamiento y el Barrett son hallazgos distintos y pueden coexistir. No representan una secuencia obligatoria por la que vaya a pasar todo paciente.
- Esofagitis: inflamación de la mucosa, que es el tema de esta página.
- Estenosis esofágica: reducción del calibre que dificulta el paso de alimentos; puede aparecer por cicatrización tras inflamación persistente.
- Esófago de Barrett: transformación de la mucosa que requiere una valoración y un seguimiento propios.
Tener esofagitis no equivale a tener cáncer. Una dificultad progresiva para tragar sí debe estudiarse para aclarar si hay inflamación, estrechamiento u otra causa, sin dar por hecho que todo se explica por el reflujo.
Prevención de la esofagitis: cómo reducir nuevas lesiones y recaídas
No todas las causas de esofagitis se pueden evitar. Para reducir nuevas lesiones, le recomiendo actuar sobre la causa identificada y mantener el tratamiento y el seguimiento indicados, aunque las molestias mejoren. En la esofagitis eosinofílica, encontrarse mejor no basta para confirmar que la inflamación esté controlada.
Mientras exista dolor, puede ayudar adaptar la textura y el tamaño de los bocados a lo que tolere, comer despacio y evitar los alimentos que le provoquen molestias. Esta adaptación no debe retrasar el estudio si la comida se atasca, pierde peso o no consigue alimentarse.
Si el origen es el reflujo, las medidas se individualizan: evitar acostarse justo después de comer, dejar de fumar y cuidar el peso cuando corresponda. No existe una dieta única que cure todas las esofagitis. En la eosinofílica, retirar varios grupos de alimentos sin supervisión puede dificultar el diagnóstico y comprometer la nutrición.
Para los medicamentos, siga las instrucciones sobre agua, postura y tiempo antes de acostarse; algunas presentaciones no se pueden triturar. Si tiene dificultad para tomarlos, consulte una formulación alternativa. Explique también si necesita cambiar su alimentación o sus horarios de trabajo para cumplir el tratamiento.
Cuándo acudir a urgencias por síntomas esofágicos
Si un alimento queda atascado y no puede tragar saliva, necesita atención urgente. No intente empujarlo comiendo más ni forzando líquidos, y no provoque el vómito.
También requieren atención urgente la dificultad respiratoria, los vómitos con sangre, las heces negras acompañadas de malestar, el dolor torácico intenso o la ingestión de una sustancia corrosiva. Si puede tragar pero el dolor o la dificultad persisten, solicite valoración sin esperar a que empeoren.
Cómo organizar el seguimiento de su esofagitis
El plan empieza por identificar la causa, no por asumir que cualquier molestia es ácido. Traiga el informe de gastroscopia, las biopsias si se tomaron y una lista de medicamentos, incluyendo suplementos. Anote desde cuándo le cuesta tragar, qué alimentos evita y si ha tenido atascos que se resolvieron solos. Esos episodios también cuentan.
Con la información completa puedo explicar qué tratamiento tiene sentido, cómo comprobar su respuesta y si necesita seguimiento a largo plazo. En la esofagitis por reflujo importa la cicatrización y evitar recaídas; en la eosinofílica, controlar la inflamación aunque mejoren los síntomas; en la medicamentosa o infecciosa, resolver la causa identificada.
Soy el Dr. Pedro Genaro Delgado Guillena, especialista en Aparato Digestivo y Endoscopia Digestiva Avanzada. Puede consultar mi formación y actividad en la ficha del especialista.
Preguntas frecuentes
sobre esofagitis
¿La esofagitis se contagia al convivir con otra persona?
La esofagitis describe una inflamación, no una enfermedad contagiosa por sí misma. Las formas por reflujo, eosinofílica o por medicamentos no se transmiten por convivir o compartir alimentos. Si existe una causa infecciosa, el profesional explicará las medidas que correspondan al microorganismo y a la situación clínica.
¿Una prueba de alergia identifica qué alimentos debo retirar en la esofagitis eosinofílica?
Las pruebas de alergia habituales no identifican de forma fiable todos los alimentos que provocan inflamación esofágica. Una dieta de eliminación debe planificarse y comprobarse con el equipo que le trata, valorando la nutrición y la respuesta en las biopsias. No conviene retirar varios grupos de alimentos por cuenta propia.
¿El Helicobacter pylori es la causa habitual de la esofagitis?
No. Helicobacter pylori afecta principalmente al estómago y no es una causa habitual de esofagitis. Tener una prueba positiva no permite atribuirle una inflamación del esófago; hay que estudiar la causa de cada hallazgo y tratar la infección gástrica cuando corresponda.
¿Puedo hacer ejercicio mientras me tratan la esofagitis?
La actividad se adapta a los síntomas y al estado general. Si un esfuerzo, agacharse o entrenar después de comer empeoran las molestias, conviene ajustar el horario y la intensidad. El dolor torácico, la dificultad para tragar o una alimentación insuficiente requieren valoración; no deben normalizarse para continuar entrenando.
Valore la causa de su esofagitis
Si tiene un informe de esofagitis, dolor al tragar o síntomas persistentes, puedo ayudarle a valorar la causa y qué tratamiento y seguimiento necesita.
Para relacionar la esofagitis con otras enfermedades del esófago y su estudio, consulta la guía de enfermedades digestivas.
