Reflujo gastroesofágico (ERGE):
qué es, síntomas, causas, diagnóstico y tratamiento
El reflujo gastroesofágico es uno de los motivos de consulta más frecuentes en digestivo y, a la vez, uno de los peor entendidos. Muchas personas conviven durante años con acidez o regurgitación asumiéndolas como algo normal, mientras que otras se preocupan en exceso por molestias leves. Comprender qué es realmente el reflujo, cuándo se convierte en una enfermedad y cuándo conviene estudiarlo es fundamental para tratarlo bien y evitar complicaciones.
En resumen: el reflujo gastroesofágico (ERGE) es el ascenso del contenido del estómago hacia el esófago que produce síntomas —como acidez o regurgitación— o lesiones en la mucosa. Se considera una enfermedad cuando es frecuente o afecta a la calidad de vida. El diagnóstico es clínico y, cuando hace falta, se apoya en la gastroscopia y la pH-metría; el tratamiento combina cambios en el estilo de vida, inhibidores de la bomba de protones y, en casos seleccionados, cirugía antirreflujo.
¿Qué es el reflujo gastroesofágico?
El reflujo gastroesofágico consiste en el ascenso del contenido del estómago —ácido y, a veces, alimento o bilis— hacia el esófago. Se produce cuando el mecanismo que separa el estómago del esófago no cierra correctamente, permitiendo que el contenido gástrico suba y entre en contacto con una mucosa que no está preparada para soportar el ácido.
Un cierto grado de reflujo es normal y lo tenemos todos, especialmente después de las comidas. El problema aparece cuando ese reflujo es frecuente, intenso o produce síntomas o lesiones: entonces hablamos de enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE).
Reflujo gástrico, acidez y ERGE: no es lo mismo
Conviene distinguir tres conceptos que a menudo se confunden.
🟧 El reflujo gástrico o gastroesofágico es el fenómeno físico del ascenso del contenido gástrico.
🟧 La acidez (o pirosis) es uno de sus síntomas, la sensación de ardor tras el esternón.
🟧 Y la ERGE es la enfermedad, es decir, cuando ese reflujo se vuelve suficientemente frecuente o molesto como para afectar a la calidad de vida o dañar el esófago.
Esta diferencia es importante porque no todo el que nota acidez ocasional tiene una enfermedad, ni todos los síntomas digestivos altos se deben al reflujo.
¿Por qué se produce el reflujo gastroesofágico?
El reflujo gastroesofágico aparece cuando falla la barrera antirreflujo situada entre el esófago y el estómago. Dos factores explican la mayoría de los casos.
⬛ El esfínter esofágico inferior
Entre el esófago y el estómago existe un anillo muscular, el esfínter esofágico inferior, que actúa como una válvula: se abre para dejar pasar los alimentos y se cierra para impedir que el contenido gástrico suba. Cuando este esfínter pierde tono o se relaja de forma inadecuada, el reflujo se hace más frecuente.
⬛ La hernia de hiato
La hernia de hiato consiste en el desplazamiento de una parte del estómago hacia el tórax a través del diafragma. Debilita la barrera antirreflujo y es una de las causas más habituales de ERGE, aunque no todas las personas con hernia de hiato tienen síntomas.
Factores que favorecen o empeoran el reflujo gástrico
Diversos factores aumentan la probabilidad de sufrir reflujo o intensifican sus síntomas:
• Sobrepeso y obesidad, sobre todo la grasa abdominal.
• Comidas copiosas, muy grasas o picantes.
• Cenar tarde o acostarse poco después de comer.
• Alcohol, tabaco, café y bebidas carbonatadas.
• Determinados medicamentos que relajan el esfínter.
• Embarazo, por el aumento de presión abdominal.
¿Qué síntomas produce la ERGE?
Los síntomas del reflujo pueden ser digestivos «típicos» o manifestarse de formas menos evidentes.
Síntomas típicos
• Acidez o ardor que asciende desde el estómago hacia el pecho o la garganta.
• Regurgitación de contenido ácido o de alimentos.
• Sensación de quemazón que empeora al tumbarse, agacharse o tras comidas copiosas.
Síntomas atípicos o extradigestivos
En algunas personas el reflujo se manifiesta de forma menos evidente: tos crónica, carraspera, ronquera, sensación de nudo en la garganta, dolor torácico no cardíaco o incluso empeoramiento de un asma. Estos síntomas pueden despistar y retrasar el diagnóstico.
Síntomas de alarma que requieren valoración
La mayoría de los reflujos no son graves, pero ciertos síntomas obligan a una valoración más completa para descartar otras enfermedades:
• Dificultad o dolor al tragar.
• Pérdida de peso involuntaria.
• Anemia o sangrado digestivo (vómitos con sangre o heces negras).
• Vómitos persistentes.
• Síntomas que aparecen por primera vez a partir de cierta edad o que no mejoran con el tratamiento.
¿Cómo se diagnostica la ERGE?
En muchos casos el diagnóstico es clínico, pero cuando los síntomas son persistentes, atípicos o hay signos de alarma, se recurre a pruebas específicas.
Historia clínica y respuesta al tratamiento
La descripción de los síntomas y su relación con las comidas y la postura orientan el diagnóstico. La mejoría con el tratamiento inicial también aporta información.
Gastroscopia: cuándo es necesaria
La gastroscopia permite observar directamente el esófago y valorar si el reflujo ha producido lesiones (esofagitis), así como descartar complicaciones como el esófago de Barrett. No todos los pacientes con reflujo la necesitan, pero sí está indicada ante síntomas de alarma, reflujo de larga evolución o falta de respuesta al tratamiento.
ERGE erosiva, no erosiva y esófago hipersensible
No todas las personas con reflujo tienen lesiones visibles en la gastroscopia. Se distinguen varias formas: la ERGE erosiva, cuando existe esofagitis; la ERGE no erosiva (ERNE), con síntomas típicos pero mucosa de aspecto normal; y el esófago hipersensible, en el que los síntomas aparecen con un reflujo dentro de los límites normales. Diferenciarlas importa porque el pronóstico y la respuesta al tratamiento son distintos.
pH-metría e impedanciometría
Estas pruebas miden la cantidad y las características del reflujo a lo largo del día. Son útiles cuando el diagnóstico no está claro, cuando los síntomas persisten a pesar del tratamiento o antes de plantear una cirugía.
Cuando el diagnóstico no es claro, los criterios de Lyon —la referencia internacional actual— ayudan a confirmar la ERGE: se considera establecida cuando hay esofagitis significativa, un esófago de Barrett o una exposición ácida patológica en la pH-metría.
Manometría esofágica
Estudia el funcionamiento y la fuerza del esófago y del esfínter. Se emplea en casos seleccionados, especialmente para descartar trastornos de la motilidad.
Diagnóstico diferencial del reflujo gastroesofágico
Varios trastornos pueden producir síntomas parecidos a los del reflujo y conviene diferenciarlos:
• Dolor torácico de origen cardíaco: el reflujo puede causar dolor en el pecho que se confunde con un problema del corazón; ante un dolor torácico debe descartarse siempre primero una causa cardíaca.
• Dispepsia funcional: molestias en la parte alta del abdomen sin lesión demostrable, que a veces se solapan con el reflujo.
• Gastritis y úlcera gastroduodenal: pueden producir ardor y molestias en la boca del estómago; se valoran con gastroscopia.
• Esofagitis eosinofílica: sobre todo en personas jóvenes con dificultad para tragar o impactación de alimentos.
• Trastornos motores del esófago (como la acalasia): pueden causar regurgitación y dificultad para tragar.
Diferenciar estas otras patologías es clave para orientar el tratamiento y no pasar por alto una causa importante.
Posibles complicaciones del reflujo crónico
La mayoría de las personas con reflujo no desarrollan complicaciones, pero el reflujo intenso y mantenido puede producirlas.
🟫 Esofagitis
Es la inflamación del esófago por el contacto repetido con el ácido. Puede producir dolor, dificultad para tragar y, en casos importantes, sangrado.
◾ Grados de esofagitis: la clasificación de Los Ángeles
Cuando el reflujo produce esofagitis, su gravedad se gradúa con la clasificación de Los Ángeles, del grado A (erosiones pequeñas) al grado D (las más extensas).
Este grado orienta el tratamiento, la duración de los inhibidores de la bomba de protones y la necesidad de una gastroscopia de control para confirmar la curación.
🟫 Estenosis esofágica
La inflamación crónica puede provocar un estrechamiento del esófago que dificulta el paso de los alimentos.
🟫 Esófago de Barrett
En una parte de los pacientes con reflujo crónico, la mucosa del esófago se transforma dando lugar al esófago de Barrett, una lesión que requiere seguimiento por su relación con el cáncer de esófago.
Tratamiento del reflujo gastroesofágico
El tratamiento del reflujo combina cambios en el estilo de vida, medicación y, en casos seleccionados, técnicas más avanzadas. El objetivo es aliviar los síntomas, curar las lesiones si existen y prevenir complicaciones.
Medidas sobre el estilo de vida para tratar el reflujo del estómago
Son la base del tratamiento y, en muchos casos, suficientes: perder peso si hay sobrepeso, evitar comidas copiosas y tardías, no acostarse justo después de comer, elevar el cabecero de la cama, reducir alcohol, tabaco y café, y limitar los alimentos que empeoran los síntomas en cada persona.
Tratamiento farmacológico del reflujo gástrico
Los inhibidores de la bomba de protones (omeprazol, pantoprazol, esomeprazol y similares) reducen la producción de ácido y son los fármacos más eficaces para controlar los síntomas y curar la esofagitis. Deben utilizarse en la dosis y durante el tiempo que indique el especialista. Existen también otros fármacos que ayudan según cada caso.
Cuándo se plantea la cirugía o el tratamiento endoscópico del reflujo del estómago
Cuando el reflujo gastroesofágico es intenso, no responde adecuadamente al tratamiento o el paciente no desea tomar medicación de forma indefinida, puede valorarse una cirugía antirreflujo (funduplicatura) o determinadas técnicas endoscópicas. Es una decisión individualizada que requiere un estudio previo.
Alimentación y hábitos
- No existe una dieta universal para el reflujo, pero algunas pautas ayudan en la mayoría de los pacientes: comer despacio y en cantidades moderadas, evitar cenas copiosas y tardías, y limitar los alimentos que cada persona identifique como desencadenantes (frituras, comidas grasas, picantes, chocolate, cítricos, tomate, menta, alcohol o café). Mantener un peso saludable y no fumar son medidas especialmente eficaces.
¿Se puede curar el reflujo?
El reflujo se controla muy bien en la mayoría de los casos. Cuando se debe a factores corregibles —como el sobrepeso o determinados hábitos—, mejorar esos factores puede reducirlo notablemente.
En otros casos, especialmente cuando existe una hernia de hiato, el objetivo es mantener los síntomas bajo control y prevenir complicaciones, algo perfectamente posible con el tratamiento adecuado.
¿Cuándo consultar con un especialista digestivo por reflujo gástrico?
Conviene consultar cuando los síntomas son frecuentes o persistentes, cuando no mejoran con las medidas iniciales, cuando se necesitan protectores gástricos de forma continuada o cuando aparecen síntomas de alarma.
Una valoración adecuada permite confirmar el diagnóstico, descartar complicaciones y ajustar el tratamiento.
Enfoque especializado del Dr. Pedro Delgado
El Dr. Pedro Delgado es especialista en Aparato Digestivo y experto en Endoscopia Digestiva Avanzada. En el reflujo crónico, la clave está en distinguir los casos sencillos de aquellos que requieren un estudio más completo y en detectar de forma precoz las complicaciones esofágicas, como el esófago de Barrett, mediante una exploración de calidad con alta definición y cromoendoscopia.
Doctor (PhD) Cum Laude por la Universitat de Barcelona y coautor de la Guía ESGE 2025 de la Sociedad Europea de Endoscopia Digestiva, orienta su práctica a la prevención y la detección precoz de las lesiones digestivas.
Contenido revisado por el Dr. Pedro Delgado. Especialista en Aparato Digestivo y Endoscopia Digestiva Avanzada, Doctor (PhD) Cum Laude por la Universitat de Barcelona y coautor de la Guía ESGE 2025 de la Sociedad Europea de Endoscopia Digestiva.
Preguntas frecuentes
sobre el reflujo gastroesofágico
¿Qué diferencia hay entre reflujo y acidez?
El reflujo es el ascenso del contenido del estómago hacia el esófago; la acidez es uno de sus síntomas, la sensación de ardor tras el esternón. Puede haber reflujo sin acidez y viceversa.
¿El reflujo del estómago se cura o es para siempre?
Depende de la causa. Cuando se debe a hábitos o sobrepeso, corregirlos puede reducirlo mucho. En otros casos se controla muy bien con tratamiento, manteniendo los síntomas a raya y previniendo complicaciones.
¿El reflujo puede provocar cáncer?
La gran mayoría de las personas con reflujo nunca desarrollará un cáncer. Sin embargo, el reflujo crónico e intenso puede favorecer el esófago de Barrett, una lesión que se vigila precisamente para prevenir el cáncer de esófago.
¿Cuándo hay que hacerse una gastroscopia por reflujo?
Cuando existen síntomas de alarma (dificultad para tragar, pérdida de peso, anemia o sangrado), cuando el reflujo es de larga evolución o cuando no mejora con el tratamiento. No todos los pacientes con reflujo la necesitan.
¿Qué especialista trata el reflujo gastroesofágico?
El gastroenterólogo o especialista en aparato digestivo es quien diagnostica, trata y realiza el seguimiento del reflujo, especialmente cuando es persistente o hay que descartar complicaciones.
¿El reflujo puede notarse en la garganta o dar sensación de nudo?
Sí. El reflujo puede irritar la garganta y producir carraspera, ronquera o sensación de nudo (globo faríngeo). Es lo que se conoce como reflujo laringofaríngeo o síntomas atípicos, y a veces es la única manifestación.
¿Cuánto tarda en curarse una esofagitis por reflujo?
Con el tratamiento adecuado, la mayoría mejora en pocas semanas. Las esofagitis leves suelen curar con cuatro a ocho semanas de inhibidores de la bomba de protones; las más extensas pueden necesitar más tiempo y una gastroscopia de control.
¿Es malo tomar omeprazol mucho tiempo?
Los inhibidores de la bomba de protones son fármacos seguros y muy útiles cuando están indicados, pero su uso prolongado debe estar supervisado por un profesional, que valorará la dosis y la duración adecuadas para cada caso.
¿Qué alimentos empeoran el reflujo?
Varían según la persona, pero suelen empeorarlo las comidas copiosas o grasas, los picantes, el chocolate, los cítricos, el tomate, la menta, el alcohol, el café y las bebidas carbonatadas.
¿Por qué tengo tos o carraspera con el reflujo?
Porque el contenido que asciende puede irritar la garganta y las vías respiratorias altas. Son los llamados síntomas atípicos del reflujo, que a veces son la única manifestación.
¿El reflujo puede causar dolor en el pecho?
Sí. El reflujo puede producir dolor torácico que a veces se confunde con un problema del corazón. Por seguridad, cualquier dolor en el pecho debe valorarse siempre médicamente para descartar una causa cardíaca.
¿Dormir con el cabecero elevado ayuda con el reflujo gastroesofágico?
Sí. Elevar el cabecero de la cama y no acostarse justo después de cenar reduce el reflujo nocturno y mejora los síntomas en muchas personas.
¿El estrés y la ansiedad empeoran el reflujo?
No causan el reflujo, pero pueden aumentar la sensibilidad del esófago y la percepción de los síntomas, de modo que las molestias se notan más. Controlar el estrés ayuda a algunos pacientes a sentirse mejor.
¿Es normal tener reflujo en el embarazo?
Sí, es muy frecuente, sobre todo en el último trimestre, por el aumento de la presión abdominal y los cambios hormonales. Suele mejorar tras el parto; conviene consultar el tratamiento con el especialista, porque no todos los fármacos son adecuados durante el embarazo.
¿Qué es el reflujo biliar y en qué se diferencia?
En el reflujo biliar asciende también contenido con bilis procedente del intestino, no solo ácido. Puede dar síntomas parecidos y, en ocasiones, no responde del todo a los inhibidores de la bomba de protones, por lo que requiere una valoración específica.
¿Tienes acidez o reflujo con frecuencia?
Un reflujo frecuente o que no mejora merece una valoración adecuada. Confirmar el diagnóstico, descartar complicaciones y ajustar el tratamiento permite controlarlo y recuperar la calidad de vida.
Más información
- Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD) — Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE)
- Sociedad Europea de Endoscopia Digestiva (ESGE)
- Asociación Española de Gastroenterología (AEG)

