Dr. Pedro Delgado, gastroenterólogo

Cromoendoscopia: la técnica que ve lo que una gastroscopia normal no ve

«La cromoendoscopia con magnificación es la herramienta que uso a diario para diferenciar, dentro del mismo estómago, qué mucosa solo tiene una inflamación banal y cuál esconde ya un cambio premaligno que conviene biopsiar de forma dirigida. Sin ella, buena parte de esas lesiones pasan desapercibidas en una gastroscopia convencional.» — Dr. Pedro Delgado

La cromoendoscopia es la técnica que permite ver, durante la misma endoscopia, lesiones tan pequeñas o tan poco llamativas que una exploración convencional puede pasar por alto. No es una prueba aparte: es una gastroscopia o una colonoscopia en la que se combinan dos recursos —teñir la mucosa, con colorante o con luz, y ampliarla ópticamente varias decenas de aumentos— para ver relieve y patrón vascular que a resolución normal quedan borrosos.

La aplico sobre todo en el seguimiento del clúster gástrico —metaplasia intestinal, lesiones premalignas y cáncer gástrico precoz—, un terreno en el que investigo como parte del registro europeo Hp-EuReg y como coautor de la actualización 2025 de la guía europea de vigilancia MAPS. Esta página reúne lo que la técnica es, sus variantes, cuándo se usa cada una y qué papel juega en la vigilancia según las guías.

¿Qué es la cromoendoscopia con magnificación?

Es la combinación de dos recursos dentro de la misma endoscopia: teñir la mucosa —con un colorante o con un filtro de luz— y ampliarla ópticamente varias decenas de aumentos. Esa combinación es la que permite distinguir relieve y vasos sanguíneos que a resolución normal quedan borrosos.

El endoscopio con el que se hace tiene un zoom óptico de verdad, no un acercamiento digital de la imagen. Eso importa: un zoom digital solo agranda los píxeles que ya hay, mientras que el zoom óptico recoge más información real de la superficie mucosa. Con esa imagen ampliada, el especialista aplica sistemas de clasificación para decidir si lo que está viendo es mucosa normal, una zona con metaplasia, una lesión premaligna o ya una lesión que necesita biopsia dirigida. Es la misma técnica que se emplea para vigilar el esófago de Barrett o para caracterizar pólipos de colon, aunque el desarrollo de esta página se centra en su aplicación al estómago, que es donde tiene el respaldo científico más consolidado en mi práctica.

Dr. Pedro Delgado, realizando una cromoendoscopia digestiva

¿Por qué detecta lo que una gastroscopia convencional puede pasar por alto?

Porque detecta cambios de relieve y de patrón de la mucosa demasiado sutiles para verse con luz blanca normal, que es justo donde se esconden muchas lesiones premalignas y los cánceres gástricos en fase más inicial.

Un cáncer gástrico precoz, en sus fases iniciales, no siempre forma un bulto evidente: puede ser solo una decoloración ligera, un patrón de vasos algo irregular o un cambio discreto en la disposición de los pliegues. Lo mismo ocurre con la metaplasia intestinal y con otras lesiones premalignas gástricas: a simple vista, con luz blanca, buena parte de esa mucosa parece «solo algo irritada». La cromoendoscopia resalta ese contraste y, sobre todo, permite dirigir la biopsia al punto exacto donde el patrón cambia, en lugar de tomar muestras al azar por toda la mucosa.

Esto tiene una consecuencia práctica en el protocolo de vigilancia. El método clásico toma varias biopsias «a ciegas» en puntos fijos del estómago, siguiendo el protocolo de Sydney, para intentar no perder ninguna zona alterada. Con cromoendoscopia, añado a esas biopsias de protocolo otras dirigidas exactamente al punto donde el patrón de la mucosa cambia, lo que reduce la probabilidad de que una lesión pequeña quede fuera de las muestras tomadas ese día.

Cromoendoscopia virtual y cromoendoscopia con tinción: dos técnicas, no una

Existen dos familias distintas bajo el mismo nombre, y conviene no confundirlas: una usa luz, la otra usa colorante. Cada una tiene su terreno, y muchas veces se combinan en la misma exploración.

🔸 La cromoendoscopia virtual (o electrónica) no necesita ningún colorante: el propio endoscopio filtra o procesa la luz para resaltar los vasos superficiales y el patrón de la mucosa con solo pulsar un botón. NBI y BLI son las dos variantes más extendidas.

🔸 La cromoendoscopia con tinción vital (a veces llamada «real» o «convencional») sí requiere rociar un colorante sobre la mucosa durante la prueba —índigo carmín o ácido acético son los más usados en el estómago—, que resalta el relieve por contraste o por reacción química.

Esto tiene una consecuencia práctica en el protocolo de vigilancia. El método clásico toma varias biopsias «a ciegas» en puntos fijos del estómago, siguiendo el protocolo de Sydney, para intentar no perder ninguna zona alterada.

Con cromoendoscopia, añado a esas biopsias de protocolo otras dirigidas exactamente al punto donde el patrón de la mucosa cambia, lo que reduce la probabilidad de que una lesión pequeña quede fuera de las muestras tomadas ese día.

Técnica Cómo funciona Para qué se usa principalmente ¿Necesita colorante?
NBI (Narrow Band Imaging) Filtra la luz para dejar pasar solo las longitudes de onda que resaltan vasos y patrón de superficie Cribado y caracterización de metaplasia, lesiones premalignas y cáncer gástrico precoz No
BLI (Blue Laser Imaging) Tecnología equivalente a NBI, basada en láser en vez de filtro óptico Los mismos usos que NBI, según el equipo endoscópico disponible No
Tinción vital (índigo carmín, ácido acético) El colorante se deposita en depresiones o reacciona con la mucosa, resaltando el relieve por contacto directo Delimitar márgenes de una lesión antes de resecarla, o reforzar la caracterización cuando la virtual deja dudas

Qué diferencia hay entre NBI y BLI

La diferencia entre NBI y BLI es sobre todo de fabricante y de tecnología interna, no de para qué sirven: ambas persiguen el mismo objetivo —resaltar vasos y superficie sin colorante— y se combinan igual con la magnificación óptica.

NBI (Narrow Band Imaging) estrecha la luz blanca a dos bandas concretas, una azul y otra verde, que son las que mejor absorbe la hemoglobina y por eso dibujan con más nitidez los vasos superficiales. BLI (Blue Laser Imaging) persigue el mismo efecto con una fuente láser en vez de un filtro óptico sobre una lámpara de xenón.

Qué equipo esté disponible en cada centro —NBI o BLI— depende del fabricante del endoscopio, no supone una diferencia relevante para el paciente.

Luz blanca y NBI y BLI para cromoendoscopia de magnificación

Cuándo se usa índigo carmín o ácido acético

Se recurre a la tinción vital cuando hace falta delimitar con precisión el borde de una lesión ya identificada, sobre todo antes de una resección endoscópica, o cuando la imagen virtual deja alguna duda que conviene reforzar por contacto directo.

El índigo carmín es un colorante de contraste: no lo absorbe la mucosa, sino que se deposita en los surcos y depresiones del relieve, dibujando con nitidez los límites de una zona alterada.

El ácido acético, en cambio, es reactivo: blanquea de forma transitoria el epitelio y así realza el patrón de superficie, un efecto que dura solo un par de minutos.

Combinar ambos —índigo carmín añadido a ácido acético— ha demostrado mejor rendimiento diagnóstico que usar cualquiera de los dos por separado para delimitar lesiones gástricas antes de tratarlas (Kawahara et al., 2009)

La clasificación VS de Yao y el «light blue crest»: cómo se lee la imagen

Se lee identificando dos elementos en la imagen ampliada: el patrón de los vasos sanguíneos superficiales y el patrón de la superficie mucosa. De esa doble lectura sale la clasificación VS (vaso-superficie) que Yao et al. describieron en 2009 para el cáncer gástrico precoz con endoscopia de magnificación (Yao et al., 2009), y que sigue siendo la referencia para diferenciar mucosa normal, inflamación y lesión con magnificación.

A esa lectura se suma un signo concreto y bien estudiado para la metaplasia intestinal: la aparición de una línea azulada fina sobre las crestas de la mucosa, descrita como «light blue crest». Es un signo con buena precisión diagnóstica —sensibilidad del 89 % y especificidad del 93 % en el estudio original— para identificar metaplasia intestinal con NBI y magnificación (Uedo et al., 2006).

Ni la clasificación VS ni el «light blue crest» se leen igual sin entrenamiento específico: son sistemas que exigen práctica repetida con magnificación, algo que distingue a un endoscopista con formación en diagnóstico óptico avanzado de uno que solo dispone del equipo pero no aplica sistemáticamente estas lecturas.

Su papel en el seguimiento del clúster gástrico, según MAPS III

Su papel es central: la actualización 2025 de la guía europea MAPS establece que la endoscopia de alta calidad, incluyendo cromoendoscopia virtual, debe usarse para el cribado, el diagnóstico, la estadificación y el seguimiento de las lesiones y cambios premalignos del estómago, y también para guiar las biopsias.

Esta guía —MAPS III, de la Sociedad Europea de Endoscopia Digestiva (ESGE), el Grupo Europeo de Helicobacter y Microbiota (EHMSG) y la Sociedad Europea de Patología (ESP)— es la referencia que siguen los especialistas digestivos en Europa para decidir cómo vigilar un estómago con riesgo elevado (Dinis-Ribeiro et al., 2025). Soy coautor de esta actualización, lo que sitúa mi forma de trabajar —cromoendoscopia como parte sistemática de la revisión del clúster gástrico— dentro del propio criterio que la guía europea recomienda.

En la práctica, esto se traduce en un seguimiento escalonado: quien tiene metaplasia intestinal confirmada, o cualquier otra lesión premaligna gástrica, entra en un programa de revisiones periódicas en las que la cromoendoscopia guía dónde repetir biopsia. Un metaanálisis con diez estudios y más de 900 lesiones evaluadas encontró que la cromoendoscopia alcanza una sensibilidad del 90 % y una especificidad del 82 % para detectar cáncer gástrico precoz y lesiones premalignas, con mejor rendimiento que la endoscopia convencional con luz blanca (Zhao et al., 2016). Un ensayo clínico aleatorizado publicado en Gastroenterology encontró una mejora todavía mayor en lesiones deprimidas de menos de un centímetro: la precisión diagnóstica pasó del 64,8 % con luz blanca convencional al 96,6 % al combinar magnificación óptica con NBI (Ezoe et al., 2011).

Qué NO puede hacer la cromoendoscopia: sus límites reales

No sustituye a la biopsia y no funciona igual en todas las manos: son sus dos límites más importantes, y conviene decirlos con la misma claridad con la que se explican sus ventajas.

La cromoendoscopia ayuda a decidir dónde biopsiar con más puntería, pero el diagnóstico definitivo lo sigue dando siempre el estudio de la muestra por el patólogo. Ninguna imagen, por muy ampliada que esté, sustituye al análisis histológico.

El segundo límite depende de quién la aplica. La lectura de la clasificación VS o del «light blue crest» exige formación específica y experiencia acumulada: un endoscopista sin ese entrenamiento puede disponer del mismo equipo y no reconocer los mismos patrones. Tampoco todos los centros disponen de equipos con magnificación óptica y NBI o BLI, así que conviene confirmarlo antes de acudir a una revisión de vigilancia.

Zoom óptico y luces para magnificación cromoendoscópica

¿Para quién está indicada?

Está indicada, sobre todo, en personas con algún factor de riesgo digestivo conocido, no en la población general sin síntomas ni antecedentes: personas con infección actual o pasada por Helicobacter pylori, quienes tienen diagnóstico de gastritis atrófica o metaplasia intestinal en una biopsia previa, personas con lesiones premalignas gástricas ya identificadas y en programa de seguimiento, personas con antecedentes familiares de cáncer gástrico en primer grado, y personas con esófago de Barrett o pólipos de colon que requieren caracterización endoscópica.

Fuera de estos perfiles, una gastroscopia convencional de calidad sigue siendo la exploración de referencia. La cromoendoscopia no sustituye a una buena exploración de base: la complementa en los casos donde el riesgo justifica mirar con más detalle.

Cómo es la prueba y qué esperar

Se hace dentro de la misma gastroscopia o colonoscopia: no es una cita aparte ni requiere preparación distinta a la de la exploración convencional. Lo único que cambia es que la prueba se alarga unos minutos más, porque me detengo a examinar con magnificación las zonas que interesan.

Si tienes un informe anterior con metaplasia intestinal, gastritis atrófica, antecedentes familiares de cáncer gástrico o una infección por Helicobacter pylori que ha costado erradicar, tiene sentido preguntar de forma expresa si la próxima exploración se hará con cromoendoscopia.

¿Dónde puedes hacerte una cromoendoscopia?

Realizo cromoendoscopia con magnificación en mis consultas de Villanueva de la Serena, Mérida y Don Benito (Badajoz), dentro de mi programa de diagnóstico óptico avanzado y detección precoz del cáncer gástrico.

Si tienes un informe con metaplasia intestinal, gastritis atrófica o antecedentes familiares de cáncer gástrico, puedes solicitar cita en cualquiera de las tres consultas.

La utilización de gastroscopia de alta definición, cromoendoscopia y protocolos específicos de biopsias permite realizar una evaluación más precisa del riesgo individual y diseñar estrategias de vigilancia adaptadas a cada paciente.

Artículo creado y revisado por el Dr. Pedro Delgado. Especialista en Aparato Digestivo y Endoscopia Digestiva Avanzada · Gastroenterólogo · Investigador Hp-EuReg · PhD Cum Laude UB · Coautor Guía ESGE 2025 · Nº colegiado 06-2851974

Preguntas frecuentes
sobre la cromoendoscopia

¿La cromoendoscopia es distinta de una gastroscopia normal?

No es una prueba aparte. Se realiza dentro de la misma gastroscopia o colonoscopia: se añade la tinción y la magnificación óptica sobre las zonas que interesa examinar con más detalle, sin necesidad de una cita ni una preparación distintas.

¿Duele o requiere sedación?

Se realiza con la misma sedación —si se opta por ella— que cualquier gastroscopia o colonoscopia convencional. No añade molestia adicional: lo único que cambia es que la exploración dura unos minutos más.

¿Qué ventaja tiene frente a la endoscopia convencional?

Permite detectar lesiones pequeñas o poco llamativas que a simple vista, con luz blanca normal, pueden confundirse con mucosa sana o con una inflamación banal, y dirigir la biopsia al punto exacto donde el patrón cambia.

¿Quién debe plantearse una cromoendoscopia?

Sobre todo, personas con riesgo de cáncer gástrico: infección por Helicobacter pylori, gastritis atrófica, metaplasia intestinal, lesiones premalignas ya diagnosticadas o antecedentes familiares de cáncer gástrico.

¿Qué diferencia hay entre la cromoendoscopia virtual y la cromoendoscopia con tinción?

La virtual (NBI, BLI) no necesita colorante: el propio endoscopio filtra o procesa la luz para resaltar vasos y patrón de superficie. La cromoendoscopia con tinción vital sí requiere rociar un colorante sobre la mucosa, que resalta el relieve por contraste o por reacción química..

¿La cromoendoscopia sustituye a la biopsia?

No. Ayuda a decidir dónde biopsiar con más puntería, pero el diagnóstico definitivo lo sigue dando el estudio de la muestra por el patólogo.

¿Recomiendan las guías europeas la cromoendoscopia para todos los pacientes?

No. La guía MAPS III recomienda la endoscopia de alta calidad con cromoendoscopia virtual para el cribado, diagnóstico, estadificación y seguimiento de las lesiones y cambios premalignos del estómago, sobre todo en pacientes con factores de riesgo conocidos, no como prueba generalizada..

¿Se puede hacer cromoendoscopia en el sistema público o solo en la privada?

Depende del equipamiento de cada centro: no todos los servicios de endoscopia disponen de equipos con magnificación óptica y NBI o BLI. Conviene confirmarlo con el centro concreto donde se vaya a realizar la prueba.